Un encuentro para hablar del delicado balance entre cuidados, autonomía y calidad de vida en las empresas
Un #MeetUs que nos deja grandes aprendizajes y muchas emociones
Nuestra pasión en enREDaRSE es aprender juntos.
Y con esa ilusión el pasado 5 de mayo nos fuimos a las oficinas centrales de TASUBINSA en Arazuri para sumergirnos en una mañana de aprendizaje en la que Javier, Josune y Kontxi – Director Gral, Directora de Personas y Directora de Comunicación de Tasubinsa, respectivamente – nos abrieron las puertas de esta organización con enorme cariño, para explicarnos su modelo (“inédito”) de acompañamiento al envejecimiento laboral de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo: el programa “Otoño Laboral”.
Y salimos con un aprendizaje claro: que la comunidad que han formado en Tasubinsa (entre su equipo de profesionales y sus trabajadores) está altamente capacitada en iniciativa, interés por su propia gente, talento y esfuerzo para montar desde cero una metodología de “acompañamiento adaptado” de la que se han beneficiado ya alrededor de 100 trabajadores.
Y es que, en TASUBINSA entienden que envejecer es un proceso natural que vivimos todas las personas; aunque en el caso de las personas con discapacidad intelectual algunos cambios pueden aparecer antes. Por eso, llevan cuatro años desarrollando una metodología propia de acompañamiento que ayuda a los trabajadores “mayores” a mantener la autonomía, el bienestar emocional y la participación activa el mayor tiempo posible.


La mañana comenzó con un café de bienvenida (preparado con enorme cariño por Josune y Kontxi) con el que nos daban la bienvenida a los asistentes. EnREDad@s de ASPACE, AENOR, Cinfa, Familiados, FUNDENA, Divertis y Zabala Consulting nos unimos a una presentación sobre el programa #OtoñoLaboral que Josune y Javier fueron desgranando para nosotros.
El origen de la idea, su génesis, el trabajo de desarrollo, su puesta en marcha entre los trabajadores de Tasubinsa… Un interesantísimo ejemplo de buenas prácticas que todos los asistentes coincidieron en que muchas de sus claves —la personalización de los apoyos, la escucha activa, la adaptación de entornos o la participación de las personas en las decisiones— son trasladables a otros contextos laborales y sociales.
Uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue el trabajo que realizan a través de planes de apoyo personalizados, construidos junto a cada persona y su entorno cercano. A partir de ahí, adaptan tareas, horarios y apoyos según las necesidades de cada caso, incorporando también actividades de memoria, apoyo emocional, ocio adaptado o preparación para la jubilación.
Además, nos pareció muy interesante la importancia que dan a seguir manteniendo una vida activa y con sentido: participar, tomar decisiones, mantener relaciones y seguir sintiéndose parte de la comunidad.
La visita finalizó con un recorrido por la planta de producción en la que pudimos ver a los trabajadores “con las manos en la masa” en las diferentes líneas de montaje y conocer así de primera mano cómo es su día a día en TASUBINSA.
Nos llevamos una experiencia muy enriquecedora y muchas ideas sobre cómo seguir construyendo entornos más inclusivos y humanos, también en el acompañamiento al envejecimiento.
¡Gracias, @TASUBINSA!
